domingo, 13 de enero de 2013

Mañanas sin sabor, o con sabor, o inexistentes

Llegabas tarde y dejabas la luz del baño siempre encendida. Quería matarte cada vez que me hacías salir descalza por el pasillo de frío mármol para apagarla. Y me mirabas desde la cama hacíendote el dormido con una sonrisa burlona. El cigarro a la mitad en la mesilla de noche. Consumiéndose. Con un vaso de agua al lado por si las sombras oscuras venían a por ti de madrugada y tenías que recuperar el aliento.

6:55

Para mi la magia
era tu manera de
bostezar.
Al principio suave,
luego más fuerte.
Como tormenta
Como gemidos.
Los ojos perdidos
bucando café solo
a ciegas
a oscuras.
Mis camisas de cuadros
arrugadas
en el suelo.
Y tú apestando a colonia
francesa.
O no.
Quizá era la nueva oferta
del supermercado de la esquina.
Es lo de menos
'mon chéri'
el caso es que enamorabas.

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