Ya sé que es de noche, ya sé que quieres vida. Cuando rocen las tres te dejo volar, pájaro azul. No te escapes, o (...)
¿Sal y limón?
Paréntesis,
atemporalidad,
reloj de arena en modo avión
acción
(!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!)
I
Hay una luz que ilumina mi camino al andar
descalzos, como en las noches de verano
versando cabeza y sentimientos, sin dejar nunca de enredar
o enredarnos,
como dardos lanzados sin motivo ni destino
escrito a mano, imprevisto
e imprevisibles, como dar banda sonora al dos de mayo
en un día diez
del mismo mes.
II
Previsiones favorables de impensable sinsentido
y futuro incierto, pero siempre con certeza de un futuro día
mejor
porque la noche con banda sonora mejora, y es
mejor
aunque la banda sonora signifique un paréntesis poético
y enclítico sistema de pensamientos encontrados
o interiormente perdidos, sonámbulos,
rogándole al reloj unos minutos más
en un reloj que, incesante, cada tres minutos vibra
recordándote la realidad.
III
¿Quién guarda en el bolsillo una flor, una bala,
que acaricie con cosquillas y te mate
de risa, reloj?
No, no puede ser mejor
si la comparación significa compasión
y una temible admiración
por el género enigmático,
pero predecible
y tan hipnótico como de costumbre, como siempre
más que nunca, peor que siempre
y esas ganas de volar,
pájaro cantor,
azul,
azul como el pájaro en mi corazón
al que escondo y oculto, con pitillos y latas, y algún día
huirá,
con razón
o sin ella,
porque lo aleatorio siempre suena mejor.
Gracias al tío majo de las dos latas de cerveza por 1'50,
los de Bangladesh cada vez me caéis mejor
y pregunto
Cuando sentimiento es tren, y vienen tres de golpe,
¿la explosión es interior o exterior?
y pregunto
Cuando sentimiento es tren, y vienen tres de golpe,
¿la explosión es interior o exterior?
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