Ya ves, chaval, pronunciabas su nombre y caía de rodillas, y
ahora andas de rodillas suplicándola que pronuncie tu nombre. Cierra la boca y
abre los ojos. Toca vivir de realidades y callarte las excusas al igual que antes
lo hacías con las verdades.
"Si te digo que te quise dame otra copa, que estoy
demasiado sobria para pensar lo que digo..
Poco se podía esperar de finales que veías desde la línea de salida. Si nos ponemos a fantasear, yo también creería en milagros e invertiría en causas perdidas. Te hablo de ahogar promesas a sangre fría, de tus crímenes perfectos y dulces mentiras para ganar de cualquier boca un "sí". Te darás cuenta con el tiempo, que si algo he aprendido del frío, es que cuando llega prefiero echarte de menos a echarme de menos a mi.
anabh
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