miércoles, 26 de septiembre de 2012

Siempre tuvo tres vicios imperdonables; los pitis, la botella y esa guitarra Gibson Les Paul del 59. 

Se levantaba cada mañana y se ponía su típica camisa de cuadros arrugada, un pañuelo en la cabeza, sus "skinny jeans" preferidos y unas converse rotas, cada día de un color diferente. Salía de casa con un objetivo "comerse el mundo" sin importarle para nada el que hacía o decía la gente.


  Era un tipo especial, diferente, alternativo, un hombre de ninguna parte
Desafiaba a la gravedad en cada ola que cogía, hasta que llegaba ella e instintivamente se caía 
Era lo que más le perdía


Noches en la costa tomando marshmallows a la luz de la luna
mientras se encendían con el calor de la hoguera. 
Él improvisando al ritmo de la marea 
y ella, como no, adicta a la botella

Pero lo que no sabía esque él tenía mil cosas que decirle y no sabía de qué manera

Pasaron noches increibles confianza, risas, y alguna que otra indirecta. Todo fluía perfectamente hasta que algo se accionó, no hizo falta más que un cruce de miradas para que en ese momento los dos fueran conscientes de que sus vidas habían cambiado por completo. 
Primer beso
media noche
Caricias, cosquillas, paseos en coche. 
Los dos comenzaron a vivir un nuevo sueño, un cuento, no sabían si era un engaño, o era cierto. 

Lo que sí sabían, era que podian prescindir de todo, menos de vivir alejado el uno del otro.
AGF

2 comentarios:

  1. Me encantan vuestros textos, todos, sin excepción. Enhorabuena chicas!:) http://unafotoenblancoynegro-maria.blogspot.com

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  2. Muchas gracias, nos pasamos!

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