martes, 20 de agosto de 2013

La falta de sueño es paraíso esta noche

Aún recuerdo la última frase, la última promesa
tu carta
mi suicidio

hablabas de un 'hasta siempre' insustancial
de no se qué de no volver a saber nada del otro
y yo llenaba el sol de lluvia
pero nada,
el arcoiris había recibido una carta de despido
o eso decían
qué putada de día, de noches,
cómo dolía vivir la cuesta de enero cada lunes
encontrar un precipicio al final del todo
y no la cima

las puñaladas más precisas no dejan restos
de sangre
solo provocan divorcios de pestañas,
obligándolas a desbordarse;
no sé si me entiendes


escribiste una nota, al menos
y eso fue la respuesta al -¿volverás?- que callé
por miedo


caminaba por la calle, por tu calle, 
cogiendo aire en cada esquina por si nos cruzábamos
pero nunca estabas
y de haberlo estado, ¿qué hubieses hecho? dime
es díficil no ser visto cuando huyes 
frente a frente
en línea recta

así que jugué a correr por los callejones
con las mismas ganas con las que te buscaba
las cosquillas
antes
y con las prisas te perdí 
la pista
hasta ahora

 

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