miércoles, 29 de abril de 2015

Singular.



Cómo iba a aceptar una derrota, yo,

que adopé un escorpión

como animal de compañía,

fui tortuga con piel de pájaro,

ojos de cordero. Degollada,

por mi misma.

Cómo ibas a gritarme: cobarde,
si escondo espejos bajo la alfombra
para unir pasado y presente
en una misma huella.

No intentes cortarme la soga
a estas alturas que no entienden
de intenciones.

Un día me tragué la llave 
de una jaula
que no es mía.

Una tarde escuché la risa
de otro ser
que no soy yo.

Una noche resucito,
me reencuentro o me ejecuto, pero
qué va a ser de la niña,
de su eco, de mi voz. 
7/02/2015

No hay comentarios:

Publicar un comentario