Desde tu habitación no se veía el cielo
pero me daba igual
tu camiseta volaba rozando tus dedos
dejabas de besarme
huías hacia la ventana
apagabas el mundo
corrías las cortinas
entonces sí,
volvías a besarme
venías hacia mi cuello
encendías tu cuarto
abrías el presente.
¿Hace sol?
Miau
Los gatos morían de celos
arañando la escarcha,
huella de meses sombríos,
futuros meses sin ti.
Nosotros quemábamos,
hacíamos arder lava
a ciegas
poco a poco
sorbo a sorbo, joder,
cómo faltas por aquí.
Así que no sé por qué no entiendes
que pierda el culo por tu cielo,
que llore por hacer saltar al vacío a
tus persianas,
que escriba sobre las gotas de lluvia
que hinundaban los ojos de la ventana,
deslizándose hasta llegar al hogar de la nostalgia,
futura cuna del olvido
allí,
apestando a sal de invierno
en el este de tu cama
sobre mis piernas, cuello y piel.
No hay comentarios:
Publicar un comentario