¿Hacia qué dirección hay que huir cuando el daño que haces no es a los demás, sino a ti mismo?
dime.
Se me atragantan las ganas de gritar
hago una bola de mentiras
respiro, y
trago.
Se mezcla con los sueños y esas mierdas
la escupo
hacia el suelo
y tropieza,
como yo, joder
o casi
ella al menos, escapa
escapa, al menos ella
gira como el humo haciendo órbitas en mi cabeza
se hunde
con fuerza
por la única salida de esta cloaca
la puerta de atrás
el pozo sin fondo
la ventana sin cristales
el desagüe.
No hay comentarios:
Publicar un comentario